dissabte, 30 de gener de 2010

Felicitat i precocitat

Lang Lang, pianista

"Quise romperme las manos para no tocar más el piano"

VÍCTOR-M. AMELA - 28/01/2010

Tengo 27 años. Nací en Shenyang (China) y vivo en Nueva York. Soy pianista. Estoy soltero: todavía no pienso en formar familia. ¿Política? Esforcémonos para que haya paz en el mundo. Creo en Dios, sea cual sea. Me gusta el fútbol que juegan el Barça y el Manchester

Mientras le fotografiamos, toca el Nocturno de Chopin (do sostenido menor), y nos arrobamos con sus alados dedos, que hacen fluir música de las teclas piano. Un regalo del pianista "más grande, excitante y talentoso descubierto en muchos años", según el crítico de The Chicago Tribune.Es expresivo y cálido, muy comunicativo: "De no ser pianista, me hubiese gustado ser contador de chistes", me confiesa. No le pongo a prueba, que bastante le examinó ya su papá: Lang relata su peripecia vital en la autobiografía Un viaje de miles de kilómetros (Alba), que coincide con el disco Tríos para piano (Deutsche Gramophon). Mañana y el fin de semana actúa en Madrid, en el Auditorio Nacional.

Qué significa Lang Lang?

"Brillante y luminoso hombre educado".

Buen comienzo: ¿fue niño prodigio?

Sí. A los 5 años di mi primer concierto de piano.

¿Qué tocó?

La variación Kabalevsky, un reto para alguien tres veces mayor que yo. Pero trabajé duro durante semanas: ¡quería hacerlo bien! Yme encantó el escenario, los focos, el aplauso: ¡ese día decidí que sería pianista!

¿Quién le enseñó?

Mis padres. Mi madre quiso ser bailarina y cantante. Mi padre quiso ser intérprete de erhu,violín tradicional chino. Pero la revolución cultural maoísta frustró sus estudios y sueños. Al nacer yo, los volcaron en mí.

Quisieron que su hijo fuese músico.

"El número uno", repetía mi padre. Mi padre insistía en que eso está al alcance de quien se lo proponga. Para él, el rey de los instrumentos es el piano. Yo tenía apenas 2 años cuando llegó a casa un piano…

¡Era un bebé!

Cuando los repartidores deshicieron el embalaje, emergió ante mis ojos el objeto más hermoso que jamás había visto: ¡un piano vertical! Corrí a tocar sus teclas suaves, su madera lisa y reluciente… "Es todo tuyo", me dijo mi madre. Lo abracé. Cuando llegó mi padre, lo tecleamos toda la madrugada.

¿Dónde sucedía todo esto?

En una habitación de un cuartel del ejército, donde vivíamos los tres. Mi padre trabajaba allí. Era la época de la política china del hijo único: no tengo hermanos.

¿Y eso ha sido bueno o malo?

Permitió a mis padres comprar un piano, pero no pude compartir emociones fraternas.

¿Cuál fue su mayor influencia musical?

Tom y Jerry.

¿Perdón?

El gato Tom y el ratón Jerry de los dibujos animados. Vi en la tele un episodio en que Tom, vestido de concertista, toca el piano, mientras Jerry le incordia. La pelea y la música se acompasan, acelerándose o remansándose: los piececitos de Jerry pulsan las teclas, los dedos de Tom se alargan...

Recuerdo el episodio...

¡Qué divertido era! Quise tocar el piano así, que mis dedos volasen rápido por las teclas... ¡Tocar el piano era divertido!

Habría también momentos duros.

A mis 9 años, mi madre se quedó en Shenyang y mi padre y yo nos instalábamos en Pekín, para que yo estudiase en el conservatorio... Añoré tanto a mi madre...

Pero estaba con su padre.

Su prioridad fue disciplinarme para ser el mejor. Le he odiado mucho: yo tenía 10 años cuando él me animó a suicidarme...

¡¿Qué?!

Mi profesora le dijo que yo era malo y no entraría en el conservatorio: mi padre no podía volver al pueblo con ese fracaso...

¿Cómo superó usted ese trauma?

Me asusté, y golpeé los puños contra la pared, para romperme las manos y no tocar más el piano. Mi padre reaccionó, lloró, me abrazó... Volví a tocar porque me lo rogaron los niños de un coro con quienes ensayaba...

Pesó más su amor a la música.

¡Sí! La disciplina sola no hubiese servido.

¿Cuándo mejoró su vida?

Alos 20 años. Mi padre se identificaba con el padre de Mozart, que llevaba al pequeño genio por el mundo... Empecé a tocar en Estados Unidos, y a esa edad mi madre pudo reunirse con nosotros, y mi vida se dulcificó.

Y con su padre, ¿qué tal ahora?

Le he odiado tanto... Ha aceptado un segundo plano, ahora llevo yo las riendas. Le he perdonado: también se ha sacrificado por mí... Yundía vivimos un momento glorioso.

¿Cuándo?

Mi debut en el Carnegie Hall, en el año 2003, a mis 21 años, culminó con largas ovaciones. Para los bises, yo había decidido algo especial: tocaría un dúo con mi padre, yo al piano y él con su erhu,su violín.

¿Y qué tal?

Mi padre es un virtuoso del erhu,pero su carrera se frustró: ¡tocar en el Carneggie Hall era un sueño imposible, y se hizo realidad! Piano y erhu evocan en esa pieza tradicional a dos sementales compitiendo: ¡lo hizo a lo grande! Saludar juntos de la mano, recibir aquella ovación…, ¡qué grandioso momento de triunfo y reconciliación!

¿Quién ha sido para usted el mejor pianista de la historia?

Me encariñé con Alicia de Larrocha: me ayudó y aconsejó cuando yo tenía 17 años.

Le pregunté: "¿En qué piensa mientras toca?". "En la lista de la compra", me dijo.

Ja, ja... A veces yo pienso en comida sushi,porque me entra hambre... ¡Aún me quedan muchos años para alcanzar a Larrocha!

También le pregunté: "¿Que pediría que no tenga?". Me dijo: "Ser más alta".

Yo no puedo quejarme de nada y si anhelo algo, lo alcanzaré mediante el esfuerzo.

¿Le gusta salir de fiesta, ir a bailar…?

A veces me relajo y voy a un bar musical, sí: muevo los hombros, sigo el ritmo de la música... Me gustan Alicia Keys, Cristina Aguilera, el hip hop de Kanye West, el jazz…

¿Qué música gusta en China?

En China hay 50 millones de jóvenes que estudian interpretación de música clásica, y 35 millones de ellos estudian piano. ¡Saldrán grandes figuras! Allí la música clásica es cool porque estuvo prohibida.

¿Puede la música arreglar el mundo?

¡Sí!