dijous, 24 de juny de 2010

Perplexitats cerebrals

El 31 de julio del año 2001, el novelista canadiense Howard Engel se levantó de la cama, se hizo el desayuno y recogió el periódico de la puerta. Un instante después, contempló la portada del Toronto Globe and Mail y tuvo la sensación de estar leyendo un diario “en serbo-croata o coreano”, una lengua que jamás había visto y no reconocía. Aunque tardó en comprenderlo, Engel había perdido súbitamente su capacidad para reconocer las letras.

Este cuadro, conocido como “alexia” o “ceguera a las palabras”, se caracteriza por la pérdida total de la capacidad de reconocer visualmente lo escrito, y en su caso estaba causado por un ictus cerebral. Una vez superado el ataque, el daño cerebral permaneció y Engel pensó que su vida como escritor de novelas policíacas había terminado para siempre.

Per saber com acaba tot, aquí.