dimarts, 7 de setembre de 2010

Silenci vs megàfon

Pilar Rahola - La Vanguardia 7/9/10

Respuesta a Judit

Antecedentes breves, para quien no haya seguido el tema. El 1 de septiembre escribí un artículo titulado "El valor del silencio", donde hacía una reflexión crítica sobre el papel de Barcelona Acció Solidària y las consecuencias del secuestro de los tres catalanes. Entre otras cosas decía que "la solidaridad no es llevarse de paseo por el desierto a Judit Mascó, o a la mujer del alcalde", y hablaba de la "solidaridad pija". El jueves pasado Judit mostró su enfado en una carta titulada "Judit Mascó replica", donde hablaba de "la labor de la caravana", recordaba su reportaje "África con ojos de Judit Mascó", que publicó La Vanguardia con fotos de Bru Rovira y remataba que ella "se implicaba". Y hoy llega mi respuesta. Ciertamente, no dudo de las buenas intenciones de Judit Mascó, pero me reitero en la convicción de que la solidaridad no es fotografiar a una modelo con negritos del África. Y mucho menos, montar una caravana de 13 vehículos y 53 personas –la mayoría, amigos del pesebre socialista– para que atraviesen una de las zonas más calientes del planeta.

Todos los que se mueven en la solidaridad saben tres cosas: la primera, que la solidaridad exige evitar el despilfarro, y dicha caravana lo era todo menos barata. ¿Quién escogía a los que se montaban en la aventura? ¿Cuál era su currículum en solidaridad internacional? ¿Por qué no se llevaban a Telma, que parece que para eso cobra del Ayuntamiento? Y, sobre todo, si se puede enviar ayuda en barco, con el ahorro de coste pertinente, ¿a qué venía tanto derroche de paseo por el Sahel? Nani Roma, sin tanta pompa, culmina su "proyecto Mauritania" por la vía marítima. Menos coste, menos riesgo, más efectividad.

Pero menos publicidad, lo cual conecta con el segundo punto: la verdadera solidaridad no se basa en la exhibición impúdica de "lo guais que somos llevando comida a los pobres", sino en un trabajo serio, riguroso y silencioso. Conozco personas cuya buena situación económica les permite financiar proyectos de ayuda, pero nunca los he visto colgados en internet o posando en el Lecturas. Y con ello no digo que la acción del Ayuntamiento resulte completamente inútil, pero hace décadas que está inventada una forma más útil, más seria y más barata de actuar solidariamente. Finalmente, la solidaridad nunca debe jugar con la seguridad. Y resulta evidente que esta caravana pecó de una enorme irresponsabilidad. ¿O no sabían que incluso el París-Dakar había renunciado a dicho recorrido, dada la creciente peligrosidad? Lo siento por Judit Mascó, pero esta caravana se parece más al deporte de aventura que a la solidaridad. Si, además, acaba con éxito y dinero para los terroristas, el fiasco es definitivo. No dudo, pues, de sus buenas intenciones. Cuando quiera le paso el nombre de oenegés que trabajan en silencio y con mucha efectividad. Eso sí, no le garantizo fotos.

1 comentari:

Ikki fenix ha dit...

Em preocupa, però estic totalment d'acord amb la Pilar Rahola... això no pot ser bo per la meva salut mental...