dilluns, 13 de desembre de 2010

Mens sana in corpore sano

Por mucho que se diga, la ficción siempre se basa en la realidad. El doctor House, el célebre médico al que da vida el actor Hugh Laurie en la serie de la FOX, es un hombre atormentado por un dolor crónico en su pierna izquierda causado por una necrosis muscular.

Obligado a usar bastón, su vida empieza a girar alrededor de una lesión que le convierte en un hombre amargado, solitario y adicto a la Vicodina, un opioide derivado de la codeína y que se utiliza como analgésico.

Algunos se preguntarán porqué les estoy contando todo esto. House es una producción televisiva que no tiene que ir más allá. Pero resulta que, en los últimos meses, hemos asistido a la plasmación en carne y hueso (no en celuloide) del caso del afamado doctor.

Per saber de què estic parlant, aquí.